Creo que es una clase muy interesante, ya que, como creadores de imágenes, es necesario saber cuales son las características que debe tener la imagen que estamos creando de cara a un público, y como puede impactar esta.
Para poner en práctica lo anterior, algunos de nosotros, llevamos a clase tres imágenes, escogidas pensando en que serían nuestro único recurso al que acudir, si hubiera una catástrofe y el mundo desapareciera.
Yo escogí y mostré a la clase tres imágenes que me recordaban a momentos felices, ya que en unas circustancias tal y como se nos plantearon, me serían de gran ayuda para animarme. En el blog sólo he subido dos de ellas, ya que en la tercera, aparecían amigas mías y por respeto, no he querido colgar la imagen.
Una vez que los que llevamos imágenes terminanos de exponerlas, concluimos en que todas ellas tenían en común elementos que hablaban de nosotros y nos ayudaban a expresar cuestiones que nos importaban. Las fotografías sobre nuestras personas querídas o sobre momentos de nuestra vida, representan un trocito de nuestra memoria y ayudan a conservar nuestros recuerdos. Es por ello que nos suponen un gran valor sentimental.
Se planteó la idea de que los artistas que hablan en su obra de experiencias personales, y de ellos mismos, son los que más dan en la clave y conectan con el público.
Esta cuestión, es de gran utilidad en educación artística, cuando tienes que tratar con un grupo de alumnos que tiene una motivación muy baja respecto al trabajo que se les propone. Hacer que los ejercicios tengan un contenido personal, ayuda a que los alumnos se impliquen más con el trabajo y lo sientan "más suyo". Esta idea que salió de nuevo en esta clase, la defendí en mi trabajo sobre la educación artística en la escuela, respecto a los contenidos que debían estudiarse en educación artística, y a que edades deberían estudiarse cada uno de ellos. Este trabajo fue enviado por email a la profesora.
Para seguir profundizando en el tema, realizamos un ejercicio práctico. Como si se tratara de personas de la edad de piedra, debíamos describir de forma esquemática en que lugar nos encotrábamos. Es decir, sustituir los actuales posits de "estoy en la super", con un dibujo que explicara donde nos habíamos ido. Los compañeros tenían que descifrar ese lugar a partir de los dibujos. Este ejercicio suscitó muchos comentarios y ¡risas!. Además se sacó la interesante conclusión de que a la hora de comunicarnos, sabemos esquematizar bastante bien las ideas, pero cuando se trata de expresar o contar historias más personales como artistas, nos complicamos mucho en llevar a cabo nuestras obras.
A continuación pongo una foto de algunos de los dibujos esquemáticos que realizamos y seguidamente, una foto de mi dibujo.
Para finalizar la clase, nos dividimos en tres grupos, y tratamos de diseñar un taller como si lo fueramos a impartir como profesores. Este taller debía servir para explicar a nuestros alumnos que imágenes importan, qué caracteríticas debían tener dichas imágenes. Dicho trabajo nos resultó un poco complicado, pero finalmente el resultado fue que en cada uno de los tres grupos surgieron ideas interesantes que aportar para desarrollar dicho taller.


