Flexible, formado, interesado en su materia, intenta buscar las individualidades del alumno para hacer avanzar a todos, motiva a sus alumnos, y sobre cualquier cosa, la cualidad que, personalmente, destacaría es: la versatilidad.
Un buen profesor debe saber adaptarse al entorno y circunstancias en las cuales debe impartir sus clases. De nada sirve una preparación a conciencia de una clase, si el alumnado tiene una serie de impedimentos para dirigir sus energías a concentrarse en dicha clase.
En este punto, no puedo dejar de citar una película en la cual podemos ver claramente un ejemplo a tal caso.
“Mentes peligrosas” trata de la versatilidad de una profesora, que tiene que adaptarse a las condiciones en las que viven sus alumnos, pero no pierde de vista el objetivo que quiere conseguir: educarles. Únicamente cambia el programa que había establecido al principio, por otro nuevo, adaptado a las circunstancias.